El museo de la inocencia

El museo de la inocencia se desarrolla en Estambul a finales de los años 80, durante estos años, Kemal, de apenas treinta años tiene la vida que toda su familia espera: está comprometido, ha finalizado sus estudios y se hace cargo de los asuntos de la empresa familiar.

Los problemas empiezan cuando por casualidad, mientras Kemal pasea de la mano de Sibel, su prometida, se reencuentra con Füsum, una prima lejana perteneciente a la familia de su madre y por quien empieza a sentir atracción después de muchos años sin verse.

Kemal y Füsum empiezan a tener una pequeña aventura que se vuelve una obsesión cuando ella desaparece por varios años. Esto propicia una larga depresión en Kemal, quien para no olvidarse de los momentos que pasó junto a Füsum, acude al apartamento deshabitado (propiedad de su familia), donde pasaron largas horas juntos y donde aún conserva algunos objetos que fueron utilizados por ella, aquellas cosas que uno como lector tildaría de “insignificantes”, pero que para Kemal tanto el sitio como todo lo que le rodeaba resultó el refugio perfecto para recordar a Füsum.

Hay varios aspectos a resaltar en esta novela y es el clima político y social de la época en que se desarrolla la historia, por un lado tenemos un Estambul en el que sus ciudadanos se sienten muy próximos a Europa, sobre todo aquellos que contaban con los medios para viajar constantemente o estudiar, como es el caso de Kemal y sus amigos más cercanos y el otro lado es el estrato social de aquellos que viven en barrios empobrecidos alejados del centro de la actividad económica y con una clara conciencia de las diferencias económicas y sociales, como es el caso de Füsum.

Otro aspecto a resaltar es la importancia que la sociedad de la época le daba al matrimonio y de esa misma forma, al hecho de que las mujeres llegaran “vírgenes” al matrimonio, una lucha interna que el mismo Kemal tiene en algunos capítulos en que se siente como una persona de mentalidad amplia y liberal, pero que incluso mantiene relaciones sexuales con Sibel pero de forma disimulada (visitas casuales que esta hacía en su oficina), quien en su momento fue su prometida, en el fondo sí que le importaba mucho el “qué dirán”.

En cuanto Kemal y Füsum se reencuentra, ella ya está casada y vive en casa de sus padres en un barrio algo alejada del centro de Estambul, se trata de un barrio de personas de menos recursos que su familia, en este sitio suelen frecuentar un sitio en el que tendrán interesantas conversaciones sobre cine y donde Füsum expresa su interés de convertirse en una gran estrella cinematográfica.

Durante los próximos años, Kemal realiza visitas casi diarias al hogar de la familia de Füsum y cada noche logra sustraer algún objeto de ella para incrementar la colección que ya posee en el apartamento donde se encontraban en años anteriores.

De ser una historia de “amor imposible”, marcada por las diferencias sociales y la intervención familiar, ya que por supuesto la familia de Kemal se oponía a su romance, este libro se convierte en el retrato de una obsesión, de cómo Kemal es la típica persona incapaz de controlar sus emociones, de abstraerse de sus responsabilidades y la realidad que le rodea para fundirse en un personaje complicado, raro, a veces romántico y apasionado, pero que no deja de sorprender, por momentos llegué a odiarlo un poco.

Hay quienes indican que a este libro le sobran páginas, esta es quizás la característica de Pamuk que más me gusta, la forma en que se explaya sobre sus personajes, la historia está plagada de los pensamientos y sensaciones de cada uno de ellos, lo que tiende a aburrir al que lee a Pamuk por primera vez, sin embargo, a mí los detalles de este libro me parecieron fundamentales para entender el trágico desenlace de esta historia.

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 Otra de las cosas que más disfruto de los libros de Orhan Pamuk es la facilidad que tiene para acercarte a las cosas, a los lugares, a los sentimientos de los personajes. A mí este libro en particular siempre me llamó muchísimo, Pamuk hasta ahora es el único escritor turco que he leído y me ha contagiado su amor por Turquía y por los paseos a la orilla del Bósforo, que cuando por fin pueda vivirlo, será muy emotivo recordar cada página leída de alguno de sus libros.

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Reseña: Mery.

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